Muchos de
nosotros fuimos sorprendidos agradablemente el año pasado por una
increíble película llamada The Help que cuenta la historia
de las empleadas negras durante la época de las tensiones raciales
en Estados Unidos en los años 50. Ellas hacían todo: limpiar,
cocinar, comprar la comida, cuidar a los niños. Después de la lucha
por los derechos civiles, muchas de estas cosas se acabaron. Ya no
hubieron mas separaciones entre negros y blancos en acceso al
transporte , iglesias o lugares públicos. Poco a poco esta
estructura esclavista se acabo y hoy raramente vemos empleadas de
servicio negras o blancas, solo los extremadamente ricos las tienen y
les pagan un buen salario. Esta historia me conmovió, por la simple
y única razón de que en Estados Unidos esto hace parte de un pasado
doloroso pero en Colombia, esta película es la viva imagen del
presente. Solo quitemosle dos cosas: uno, las separaciones evidentes
entre negros y blancos, pues aquí son invisibles, dos las mujeres
blancas sumisas a sus maridos, pues hoy en día la mayoría tienen
trabajos lo que “justifica” necesitar una empleada.