Para dejar algo claro no es que odie ser una mujer. Hay ciertos días en los que soy feliz poniéndome vestidos de flores, amo mi cara sin barba e idolatro mis tacones pero supongo que para tener esta felicidad hay que pasar por esos momentos horribles de ser mujer. Ya hablé de la ovulación, ahora voy a hablar de lo que nos lleva a la ovulación: la regla.
Si la regla SOLO llegara no la odiaría, pero la regla siempre avisa antes de llegar, como aquél amigo que te llama a las 3 am para decirte que viene en media hora. Si la regla llegara SOLA no la odiaría. Lo que pasa es que como un amigo abusivo siempre llega autoinvitada y con seis amigos molestos a tu casa a destruir todo. Si la regla SE FUERA y me dejara en paz no la odiaría. Lo que pasa es que como un pésimo amigo que destruye tu casa borracho, te deja un mal recuerdo que dura algunos días.
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